lunes, 10 de marzo de 2014

MUJERES QUE ABRIERON BRECHA PERIODISTICA

De unos años para acá, las mujeres han empezado a tomar un papel relevante dentro del periodismo y la comunicación en México. Ya sea como reporteras de diferentes fuentes, columnistas (las menos), conductoras de noticiarios en radio y televisión y, eventualmente, como editoras de sección o directoras (también las menos), cada día se nota más su presencia en los medios.
Según la red de perio­dis­tas Comu­ni­ca­ción e Infor­ma­ción de la Mujer (CIMAC), en México las muje­res escri­ben 30% de las notas de los diarios, frente al 42% de los hom­bres; del otro lado, la mayoría de las mujeres periodistas atienden las notas culturales, sociales, educativas  y de espectáculos, en tanto información general, política y deportes son secciones redactadas mayoritariamente por hombres.  Hasta hace no mucho, las fuen­tes polí­ti­cas y eco­nó­mi­cas eran exclu­si­vas del género mas­cu­lino y las páginas de infor­ma­ción gene­ral estaban prác­ti­ca­mente vetadas para las muje­res, y ni qué decir de las secciones de policía y deportes.
Descontando a opinadoras y articulistas,  respetables profesionales que en su mayoría no son periodistas, al parejo que sus colegas masculinos, las mujeres se meten en donde sea y hacen lo necesario para buscar “la nota”, arriesgando muchas
veces la integridad física, exponiéndose a insultos de personajes prepotentes, al mal trato de guardias de seguridad, a climas extremos, desastres naturales  y a toda suerte de adversidades, sin importarles su imagen personal. Por lo general son tratadas como periodistas, no como mujeres.

Aun cuando falta mucho camino por recorrer para que, al menos en México, exista equidad de género dentro del periodismo en todas las fuentes informativas, las mujeres se han abierto el paso gracias al trabajo inicial de algunas osadas pioneras que vencieron una cultura misógina. Estas son algunas de ellas, con información tomada de CIMAC.

 
Elvira Vargas
Es reconocida como la primera mujer periodista de México. Ingresó al periodismo en 1931 como redactora del periódico El
Nacional. Como estudiante de preparatoria (máximo grado que logró por cuestiones económicas) asumió una ideología vasconcelista que la llevó a cuestionar desde la izquierda el quehacer cotidiano, especialmente de los trabajadores petroleros, y la realidad de las condiciones de las y los indígenas de Chiapas (63 años antes de la aparición del EZLN).

Su ejercicio profesional estuvo marcado por la convicción de que el compromiso de las y los periodistas es denunciar la opresión e injusticia en que viven muchas personas; inclusive llegó a cuestionar a su paisano Lázaro Cárdenas sobre el otorgamiento de derechos ciudadanos plenos a las mujeres para sacarlas de la minoría de edad en que vivían.
 
Entre 1946 y 1952 fue columnista de la Cadena García Valseca (los diario de El Sol de México),  luego colaboró en Novedades y en 1959, cuando se fundó La Tarde, ingresó como reportera y formadora, hasta llegar a la Jefatura de Redacción y transitoriamente a la dirección.

Nació en Tlalpujahua, Michoacán el 28 de diciembre de 1908 y murió el siete de marzo de 1967 en la Ciudad de México, heredando la búsqueda por la verdad y la justicia, dándole voz a los sin voz a través de su quehacer periodístico en el que retrató miles de veces a las mujeres de México.
 

Esperanza Velázquez Bringas
Periodista, maestra, escritora y abogada, es considerada la pionera de las entrevistas realizadas por mujeres en México. Se inició en el
periodismo a los 18 años en un diario llamado “El Pueblo” y coordinando la página infantil en el recién fundado El Universal.
 
Destacó por sus crónicas sobre temas políticos y por sus entrevistas a políticos y pensadores del momento, varias de la cuales se reúnen  en el libro “Pensadores y Artistas”, entre ellos: José  Vasconcelos, Carlos Mérida y Gabriela Mistral. En el libro “México ante el Mundo” plasmó una antología de discursos y declaraciones de Plutarco Elías Calles.

Presenciar la matanza de Río Blanco fue un hecho que marcó su inclinación hacia la defensa de quienes menos tienen y con esa idea promovió la unión de las y los obreros en sindicatos, asociaciones y federaciones. Una de sus herencias es haber abierto las puertas de la Suprema Corte de Justicia a las mujeres y empeñarse en que es en la educación donde las mujeres inician su camino por la equidad.

Nació en Orizaba, Veracruz en 1899 y murió en la ciudad de México el 15 de mayo de 1980 tras haber sido la ser la primera magistrada en el Tribunal Superior de Justicia, luego de treinta años de ejercicio profesional.
 

Magdalena Mondragón
Abrió la fuente policíaca a las mujeres al ser la primera en cubrirla para el diario La Prensa de la ciudad de México. Con ello, los diarios empiezan a darle apertura al sexo femenino sacándolas de
la función de correctoras, redactoras o formadoras de planas de los periódicos. Adicionalmente, a los 27 años, finalizando su carrera en Letras en la Universidad Nacional Autónoma de México, se convirtió en la primera directora de un diario capitalino: La Prensa Gráfica.

A los 14 años se inició en el mundo del periodismo al ingresar como secretaria de El Siglo de Torreón en donde años más tarde publicó sus primeros trabajos en la columna "Sin Malicia". Después de ello fue corresponsal de La Opinión de Los Angeles, California; La Prensa de San Antonio, Texas, y Excélsior y El Universal de la ciudad de México.

En 1952, cuando el Partido Revolucionario Institucional fundó el periódico “Sólo Para Ellas”, Magdalena fue designada como su directora, lo que le permitió contribuir a la conquista de la ciudadanía femenina en México. Con el tiempo llegó a ser secretaría general del Club de Periodistas desde donde participó activamente en la mejora de las condiciones laborales del gremio periodístico y creó la Primera Colonia del Periodista en Lomas de Sotelo, en la ciudad de México.

Magdalena nació el 14 de julio de 1913 en Torreón, Coahuila y murió en la ciudad de México el 5 de julio de 1989. De ella queda su lucha en las redacciones para que las mujeres puedan ejercer el periodismo y su enseñanza de denunciar la injusticia desde todas las trincheras.

De estas tres pioneras tuve la fortuna de conocer a ésta última y visitarla en su casa, muy cerca del Monumento a la Revolución en la ciudad de México y, junto con ella, participar en la fundación de una organización profesional denominada Profesionales de la Comunicación A.C. (PROCOM).

La brecha la han continuado cientos de mujeres periodistas en todo el país, especialmente luego de que en 1962 el periódico El Día, fundado por Enrique Ramírez y Ramírez, abriera sus puertas a un significativo número de mujeres que vieron en ese medio una escuela y la plataforma ideal para participar activamente en el periodismo.
Mi respeto y admiración  las mujeres que siguen abriendo camino en el periodismo y, especialmente, a aquellas que lo hacen atendiendo a su papel de madres.

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