lunes, 15 de octubre de 2018

LOS COMPROMISOS PRESIDENCIALES


A lo largo de su campaña y durante el lapso de transición, el ahora presidente electo de México ha hecho una serie de ofrecimientos, varios de los cuales seguramente se convertirán en compromisos a la hora de rendir protesta ante el Congreso de la Unión. Varios medios de comunicación han listado los principales de los muchos ofrecimientos que ha realizado a lo largo del tiempo, algunos de los cuales ya empiezan a tomar forma.

El presidente electo ha ofrecido: erradicar la corrupción, respetar la Ley, amnistiar para lograr la paz, combatir la inseguridad y el narcotráfico, gobernar para el pueblo, respetar la democracia sindical,  generar una nueva reforma educativa, construir un tren maya, generar una constitución moral, no perseguir a personajes de la “mafia del poder”, restructurar la administración pública federal, cancelar el Nuevo Aeropuerto Internacional de México, presentar un plan de austeridad, ser ejemplo de amor y solidaridad, y un largo etcétera.

Si se revisan los compromisos expresados en su toma de posesión por los nueve presidentes que México ha tenido en 50 años, en todos ellos, incluido el actual presidente electo, ha habido coincidencias en compromiso sobre diversos temas. Estos son algunos de ellos:

Gustavo Díaz Ordaz (1964 – 1970), citó el tema de la violencia: “La violencia no sirve para
solucionar problemas… por agudos que sean siempre pueden hallar solución en la paz”; asimismo habló de incrementar el ingreso anual por persona y al referirse al cumplimiento de la Ley expresó: “… al margen o en contra de las leyes se puede vivir por un período más o menos corto, pero no indefinidamente”.
 
Luis Echeverría Álvarez (1970-1976, “Arriba y Adelante”) habló de gobernar para el pueblo, modernizar la red ferroviaria y de iniciar su gobierno “bajo augurios de concordia y buena voluntad”. Expresó que velaría “…porque se garantice la autonomía sindical” y acerca de la educación dijo: “Una auténtica reforma educativa exige revisar, profunda y permanentemente, los objetivos, los conceptos y las técnicas que guían la docencia. La reforma educativa es, en gran medida, una autocrítica del magisterio”. 

José López Portillo (1976 – 1982, “La Solución Somos Todos”), heredero de una crisis económica dijo: “No cacemos culpables, ni achaquemos errores”. Luego habló sobre austeridad y reducir el gasto “a lo indispensable eliminando el prescindible por duplicatorio, ocioso o dispendioso”. Se comprometió a reordenar las Secretarías de Estado y sobre la educación manifestó: “Incrementaremos el impulso hasta ahora dado a la educación”. Hacia el fin de su mensaje reiteró, sobre culpas y errores: “Luchemos por dar fin al odio, al rencor, al miedo y a la impaciencia…”
 
Miguel de La Madrid Hurtado (1982 – 1988, “La Renovación Moral de la Sociedad”) también habló de austeridad: “La austeridad es obligada; vigilaremos que se cumpla … para evitar dispendio, desperdicio o corrupción”. Comprometió la cancelación de proyectos: “Cancelaremos proyectos cuando sea evidente su carácter suntuario…”. También se comprometió a reestructurar la administración pública federal y sobre su lema de campaña expresó: “La renovación moral de la sociedad será compromiso y norma de conducta… Aspiro a inducir con el ejemplo del Gobierno, empezando con el mío…”. Finalmente mencionó el evitar negocios ilícitos en los contratos de obra y remató: “Promoveré sistemas que acaben con las compensaciones al margen de la ley…; regularé las prestaciones a que éstos (los funcionarios)  tienen derecho”.

Carlos Salinas de Gortari (1988-1994, “Solidaridad”), además del “Programa Nacional de Solidaridad Social” insistió, como sus predecesores, en la austeridad: “Mantendremos los hábitos de ahorro, productividad y eficiencia. Ratifico enfáticamente: en mi administración habrá estricto control del gasto”.

Novedades en su discurso fueron el tema de seguridad: “… renovaremos las corporaciones policiales del país y reajustaremos severamente su estructura a fin de garantizar control, honestidad y eficacia” y el asunto del narcotráfico: “El narcotráfico se ha convertido en un grave riesgo…; crearé en la Procuraduría General de la República una unidad dedicada a su exclusivo combate, con más personal y mayor adiestramiento…”, temas que desde entonces han permanecido en estos discursos.

Sobre Educación, prometió convocar a padres de familia y organizaciones responsables para integrar un programa “que permita realizar la gran transformación del sistema educativo”.

Ernesto Zedillo Ponce de León (1994 – 2000, “Bienestar para la Familia”) priorizó en su discurso la educación de la que dijo “será una prioridad indiscutible en mi gobierno”. También habló sobre la criminalidad, a la que prometió combatir mediante “una honda y genuina reforma a las instituciones encargadas de la procuración de justicia”. También mencionó la honestidad y tras expresar que se fiscalizaría que los funcionarios actuaran con responsabilidad, honestidad y eficiencia, remató: “El gobierno no es lugar para amasar riqueza”.

Vicente Fox Quezada (2000 – 2006, “El voto del cambio”) asumió el compromiso de “siete reformas medulares” (Política, Social, Educativa, Económica, Administrativa, de abatimiento a la inseguridad y una que anule la corrupción y el engaño).

Comprometió combatir la corrupción con el imperio de la Ley “… pero también con la fuerza sencilla y poderosa del ejemplo”. Sobre actos de corrupción en el pasado expresó: “… ningún acto relacionado con el pasado estará inspirado por resentimiento alguno, venganza, ansias de reivindicación personal o aspiraciones a reinterpretar la historia”. No obstante previno a sus funcionarios que les exigiría cuentas por actos de corrupción.

Sobre la delincuencia  declaró no descansar “hasta que vivamos seguros, sin temor ni angustia…” y acerca de la educación manifestó que sería la columna vertebral del desarrollo y que la haría llegar a todas las mexicanas y mexicanos.

Felipe Calderón Hinojosa (2006 – 2012, “Pasión por México”) manifestó que la solución a los problemas debía construirse por la vía de la paz y la legalidad, y sobre sus prioridades dijo: “Una de las tres prioridades que voy a encabezar en mi Gobierno es, precisamente, la lucha por recuperar la seguridad pública y la legalidad.”

Instruyó a su gabinete de seguridad para que en 90 días presentara un programa de seguridad al tiempo que ordenó a los secretarios de Marina y de Defensa “a redoblar el esfuerzo para garantizar la seguridad nacional por encima de cualquier otro interés…”

Igual que otros de sus antecesores habló de austeridad; comprometió que “En la primera semana de mi Gobierno emitiré un decreto de austeridad en los gastos del Poder Ejecutivo y reduciré el salario del Presidente y de los altos funcionarios de mi Gobierno…”. La reducción de gastos incluiría el de campañas electorales y el financiamiento público a los partidos políticos.

Enrique Peña Nieto (2012 – 2018, “Mi compromiso es contigo”) habló de combatir la impunidad y hacer que prevalezca la justicia y la paz; propuso varios ejes de su gobierno, empezando por “poner al ciudadano y a su familia en el centro de las políticas de seguridad” e instruyó a su gabinete para la la creación de un Programa Nacional de Prevención del Delito.
 
Luego expuso su intención de lograr un México con educación de calidad para todos y de proponer la Reforma Educativa en la que “se establecen las bases para el Servicio Profesional de Carrera Docente.” Mencionó el compromiso de desarrollar trenes de pasajeros y de trabajar con austeridad económica y financiera: “Expediré un decreto que establezca medidas de austeridad y disciplina presupuestal en el ejercicio del gasto público. Un Gobierno eficaz debe ser capaz de hacer más con menos”.

Promesas oímos, resultados no sabemos, o como dijo Cantinflas en una de sus primeras películas: “A la hora de votar, puras promesas; a la hora de cumplir, puros pretextos”. Esperemos que el próximo régimen deje buenas cuentas.

Los textos completos de los discursos de toma de posesión y otros se pueden encontrar en:

viernes, 5 de octubre de 2018

EL CONTROL DE LOS MEDIOS Y DE LA INFORMACIÓN


A dos semanas de haber sido declarado presidente electo, el ganador de las elecciones presidenciales de México expresó en conferencia de prensa: “Se va a concentrar toda la comunicación del gobierno en una sola entidad”, e informó que todavía no se decide si las conferencias de prensa mañaneras serán a las 6 ó 7 de la mañana. Esta idea generó especulaciones sobre la verdadera intensión de controlar la comunicación, como lo hizo cuando fue Jefe de Gobierno del DF, pero ahora a nivel nacional. 

El tema del control de la comunicación y de los medios lo ha vivido México en diversas etapas de la historia. En el México moderno son citables, por ejemplo,  Gustavo Díaz Ordaz (GDO) y Luis Echeverría (LEA), directamente responsables de la tragedia de Tlatelolco.

Luego de la masacre en la Plaza de las Tres Culturas, GDO propuso un impuesto por el que se pensaba tomar el control de la radio y la televisión, como una especie de castigo a quienes dieron voz e imagen a los actores del conflicto estudiantil. El resultado derivó en el famoso 12.5 por ciento del tiempo de transmisión para mensajes oficiales, vigente hasta la fecha.

En cuanto a LEA, Ilán Bisberg y Lorenzo Meyer, en “Una Historia Contemporánea de México: Actores”, expresan que  “…intentó desde su campaña crear la idea de que en su gobierno ocurrirían cambios sustanciales, mediante lo que él mismo denominó política de
‘apertura democrática’, pero tal ‘apertura’ resultó un artificio retórico, para esconder un autoritarismo igual que el anterior”. Desde el inicio de su gobierno creó la Subsecretaría de la Presidencia y la Dirección de Información y Relaciones Públicas con las que buscó ejercer control directo sobre la información y los medios.

LEA llegó al extremo de adquirir una televisora (Canal 13), suspender cerca de 40 programas de televisión, declarar ilegales un centenar de revistas so pretexto de que  eran pornográficas, y orquestar el “golpe de estado” en contra del Director General del diario Excélsior.

No solo en México.
Regímenes autoritarios y democráticos buscan ejercer control sobre la información y sobre los medios, especialmente en favor de la imagen de sus presidentes. Algunos ejemplos:
  • En Venezuela, una ley aprobada por el gobierno de Hugo Chávez en el 2000, establece sanciones a aquél contenido que “cuestione a la autoridad legítimamente constituida”. Reporteros Sin Fronteras mencionó, bajo ese amparo, arrestos arbitrarios de periodistas, la expulsión de reporteros extranjeros y varios enjuiciamientos por difamación; por su parte, según el Instituto Prensa y Sociedad
    Venezuela (IPYS), el regulador nacional de telecomunicaciones (CONATEL) cerró 40 estaciones de radio en el año 2017, citando irregularidades en sus licencias. Con ese panorama se ha dejado la cobertura cada vez más en manos de los medios controlados por el Estado que dominan la radio y la televisión, cubriendo las actividades oficiales del presidente Maduro. “Lo que va quedando, los escombros (...) de los medios burgueses”, dijo Maduro en el acto por el Día del Periodista el 27 de junio.
  • En Nicaragua, Eduardo Enríquez, jefe de redacción de 'La Prensa', periódico de 92 años de existencia, comentó el pasado 30 de julio que “a nivel empresarial experimentamos bloqueos extraoficiales en la importación de papel, y agredieron a
    distribuidores." A su vez, el Diario El Mundo señaló que “Cuando al inicio de su Gobierno tomaron el control de empresas de prensa, radio y televisión, (la Vicepresidenta Rosario) Murillo alegó que era necesario contar con medios "del poder ciudadano" porque así saldría la información "incontaminada". Pero no hay más que seguir esos medios para constatar que se han vuelto meros portavoces de la propaganda oficial”.
  • Desde que asumió el poder, el gobierno de Evo Morales ha aumentado sustancialmente su participación en el mercado de la comunicación. Edita el diario Cambio, abrió más de 30 radioemisoras comunitarias, fortaleció la red de radio Patria Nueva y el canal estatal Bolivia TV. BBC News reportó el pasado mes de julio que La Asamblea Legislativa, controlada por el presidente, aprobó  una nueva ley de telecomunicaciones que deja en manos del Estado, los indígenas y los movimientos sociales, el control de dos tercios de los medios audiovisuales del país, dejando al sector privado con sólo un 33 por ciento de participación. 
  • En Turquía, la empresa Dogan Media, dueña de una cadena de diarios y canales de televisión fue vendida en marzo de este año a Demiroren Holding, cuyo dueño, Erdogan Demiroren, tiene estrecha relación con el Presidente  Recep Tayyip Erdogan. Al referirse a esa operación, Atilla Yesilada Analista de la firma Global Source Partners, expresó: “Demiroren seguramente hará con Dogan Media lo que hizo cuando compró los diarios independientes Milliyet y Vatan para convertirlos en voceros del gobierno. Así que ya no queda nada en los medios de comunicación para quien esté buscando información independiente”. A su vez, un destacado periodista turco, Kadri Gursel, tuiteó: “El proceso de unir a la industria turca de medios en una sola mano, según el modelo de (Vladimir) Putin se ha completado”.
  • En Ottawa, Canadá, ha habido debates sobre la forma en que el gobierno controla a los medios de comunicación. En 2013 se lanzó una campaña denominada “Liberen a la CBC de interferencias políticas” cuyo énfasis estaba en la interferencia del gobierno en la información transmitida a través de la Canadian Broadcasting Corporation (CBC). La intención es permitir difundir información que oculta el gobierno, partiendo de la premisa de que si hay una necesidad de influenciar a los espectadores es porque hay algo que ocultar.
  • En Estados Unidos, la personalidad del actual presidente lo pinta como un demodictador. Sobre él, Elena Yeste, coordinadora del Máster Universitario en Comunicación Política y Social y Peré Franch Puig, Director del
    Master de Periodismo Internacional de la Universidad Ramon Llull (URL) de Barcelona, concluyen en un estudio que “Trump elogia a los medios afines y critica a los que según él le son hostiles, a los que muy a menudo califica de fake news. Con ello, Trump sortea el papel mediador de los medios y niega la misión de control del poder político que se les atribuye en los sistemas democráticos”.
Finalmente, para no prolongar demasiado, el editor del Servicio Ruso de la BBC, Famil Ismailov, recuerda en un artículo del pasado mes de marzo que Putin tomó control de los medios de comunicación pocos meses después de asumir el poder. De este modo el gobierno se aseguró un manejo efectivo de la información: por ejemplo, para deshacerse de críticos como el magnate de los medios Vladimir Gusinsky; filtrar lo que se decía sobre la guerra en Chechenia; "inflar" los índices de popularidad; proyectar una imagen grandilocuente de la nueva Rusia y su líder, y señalar a los "enemigos del Estado".

Actualmente en Rusia hay 3.000 emisoras de televisión. La mayoría de ellas no cubren noticias políticas y, cuando lo hacen, son sometidas a un estricto control del gobierno.

Veremos hasta dónde llega el nuevo gobierno de México.

jueves, 27 de septiembre de 2018

LOS “DEMODICTADORES”


De años atrás, el actual presidente electo de México ha tenido expresiones ofensivas, peyorativas y denigrantes hacia distintos medios de comunicación cuando sus opiniones  y/o coberturas no van de acuerdo con lo que él espera o “agreden” a sus cercanos.

Ello sucede especialmente cuando ha ostentado una posición de poder (y de joder) como: Presidente del Partido de la Revolución Democrática, líder del Movimiento de Regeneración Nacional, Jefe de Gobierno del Distrito Federal y hoy como el próximo Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.

Algunas de las frases con los que se ha referido a los medios que no le son afines han sido:  “hampa del periodismo”, “pasquines del régimen”, “prensa inmunda”, “secuaces de la mafia”, “alcahuetes de la derecha”, “jilgueros del poder”, “camajanes”, “cerco informativo”, “medios maiceados”, y, recientemente, “prensa Fifí”. No obstante no deja de tener presencia mediática aunque, la mayoría de las veces la noticia la da en sus apariciones  ante grandes audiencias, como lo ha hecho desde hace varios años.
 
Cuando se trata de medios de comunicación, lo hace en ambientes controlados, como las conferencias de prensa matutinas cuando era Jefe de Gobierno del DF en donde fija la agenda del día y “regaña” a los reporteros, o en las escalinatas de su actual casa de transición. Por lo que ha expresado, así lo seguirá haciendo desde el primer día en que sea Presidente Constitucional.

Pero estas actitudes hacia los medios de comunicación no son nuevas, ni el actual presidente electo es el único en ponerlas en práctica. Es una forma de actuar típica de los demagogos en todo el mundo.

Joel Simon, Director Ejecutivo del Comité Para la Protección de los Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés), organización independiente basada en Nueva York, expone en su libro ““The New Censorship: Inside the Global Battle for Media Freedom” (Columbia University Press) que aun cuando cada día hay más democracia en el mundo y las redes sociales emiten indiscriminadamente todo tipo de información cada segundo, la tendencia
es a cada vez menos libertad de prensa.

Expresa: “La saturación de datos nos impide ver una realidad más profunda. En todo el mundo se están implantando nuevos sistemas de control. Están extinguiendo la conversación global e impidiendo el desarrollo de políticas y soluciones basadas en una comprensión informada de las realidades locales. La represión y la violencia contra los periodistas están en niveles récord y la libertad de prensa está en declive.”

Agrega que líderes elegidos “democráticamente” (como Putin en Rusia, Tayyip Erdogan de Turquía y los presidentes de Venezuela, Ecuador o Bolivia) emplean su poder para intimidar a los periodistas y hacer prácticamente imposible su trabajo. Les denomina “demodictadores” que explotan sus mandatos democráticos para gobernar como dictadores: “Debido a que cuentan con apoyo popular, estos líderes disfrutan de cierta protección contra las campañas de denuncia que dirigidas en su contra.”.

ASÍ ES SU NATURALEZA.

Robert B. Reich, profesor de Políticas Públicas en la Universidad de California en Berkeley, ha identificado las técnicas que, históricamente, los tiranos han empleado para controlar a la prensa, tal como lo hace, por ejemplo, el actual presidente de los Estados Unidos, a quien pone de ejemplo. Algunas de esas técnicas son:

1.     Regañar a los medios.- Trump lo ha hecho tanto con reporteros como con conductores de noticias en televisión. Los ha reprendido por su cobertura "escandalosa" y "deshonesta". A CNN le ha llamado "red de mentirosos" y ha acusado a NBC de usar imágenes poco favorecedoras de él.
2.     Poner al público en contra de los medios.-  Trump se refiere a los periodistas como "mentirosos", "deshonestos", "desagradables" y "escoria". Refiriéndose a los periodistas en sus mítines, Trump dijo: "Odio a algunas de estas personas". Ha cuestionado los motivos de la prensa y aparentemente quiere eliminar a algunos medios que desorientan a los estadunidenses.
3.     Condenar los comentarios satíricos o críticos.- Trump condenó, entre otros, la cobertura que recibió durante la campaña presidencial por parte de "Saturday Night Live" de la NBC en el que aparece el actor Alex Baldwin imitándolo. Trump tuiteó que se trataba de un programa "parcial, parcial y parcial": nada gracioso en absoluto.
4.     Amenaza directamente a los medios.- Durante la campaña, Trump amenazó específicamente con demandar al Times por difamación en respuesta a un artículo que presentaba a dos mujeres que lo acusaban de tocarlas de forma inapropiada años atrás. También amenazó con acciones legales después luego de que el Times publicó sobre parte de su declaración de impuestos de 1995.
Robert B. Reich
5.     Brincarse a los medios y comunicarse directamente con el público.- El público estadounidense aprende lo que Trump piensa a través de sus tweets. Los ayudantes dicen que a Trump le gusta la gratificación instantánea y la adulación que brindan las multitudes.

Dice Reich que históricamente estas técnicas y algunas otras como la generación de listas negras o limitar el acceso a los medios a sus actos públicos, han sido utilizadas por los demagogos para erosionar la libertad y la independencia de la prensa.

Los medios de comunicación son un enlace entre los creadores de la noticia y las distintas audiencias. Los demagogos buscan la forma de neutralizar a esos intermediarios. Recientemente Héctor de Mauleón publicó en El Universal (08-29-2018): “La prensa fifí, según el presidente electo, escucha una declaración suya y luego va ‘con el secretario de Hacienda o con Claudio ( X. González)’. En cuanto se halla frente a éstos les dice: ‘Andrés Manuel dice que hay bancarrota’. Obviamente esto lo hace la prensa fifí con el fin perverso de que no se alcance el proyecto, de que no suceda el cambio. De acuerdo con López Obrador, ‘también esto hay que modificarlo en el periodismo’: ‘O sea, hacer más investigación, ser más objetivos, y que no haya medios tendenciosos… Que estén los medios lo más distantes que se pueda del poder y lo más cercano a la sociedad”. Así que el presidente electo descalifica, denigra, da lecciones de lo que él espera que sea el periodismo.

lunes, 17 de septiembre de 2018

APRENDIZAJES SOBRE LOS "PARCHES" AL AEROPUERTO


El tema de la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México no es algo nuevo. Es curioso, pero desde principios del Siglo XX la zona Oriente de la Ciudad ha sido un punto referente para la aviación, seguramente porque desde 1885, el Oriente de la ciudad se mantenía como una área despoblada lo que permitió, por ejemplo, el desarrollo de la Penitenciaría del Distrito Federal. Hasta principios del Siglo XX esa zona permanecía con llanos salitrosos, pantanos y aguas someras, excepto el Peñón de los Baños.

En rojo la Ave. E. Carranza y las pistas del AICM
En lo que hoy es la Segunda Sección de la Colonia Moctezuma (originalmente Ejidos de Texcoco) se instaló, dentro del Aeródromo Militar de Balbuena, la primera pista aérea que en su momento, en 1928, fue utilizada por el Capitán Emilio Carranza para iniciar su histórico vuelo sin escalas a Washington DC. En su honor esa pista es hoy la Avenida Emilio Carranza. Vista desde el aire, esa pista tenía la misma orientación que hoy tienen las actuales pistas del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Ese mismo año se inició, un poco más al Oriente, en los terrenos que actualmente ocupa el aeropuerto, la construcción del Puerto Aéreo Central de la Ciudad de México con las dos pistas con que actualmente opera: la 5 Derecha-23 Izquierda y la 5 Izquierda – 23 Derecha. Los terrenos sobre los que se construyó formaban parte de los Ejidos del Peñón y otros eran propiedad federal en el Lago de Texcoco. El primer edificio terminal consideraba una bóveda y un puente que lo uniría con la comandancia y que serviría para que los pasajeros estuvieran a cubierto de las inclemencias del tiempo, al ascender o descender del avión. Un terremoto, en 1930, derribó la bóveda y a partir de eso la terminal nunca se terminó.

Fue hasta el 11 de abril de 1939 que se inauguró el nuevo edificio del Puerto Aéreo Central y su Torre de Control, en donde estaba pintado el mural de Juan O´Gorman titulado “La Conquista del Aire por el Hombre” (ver: http://corpmedios.blogspot.com/search?q=o%27gorman). Este aeropuerto fue el primero en su género en el país.

Ese edificio se encontraba sobre lo que hoy es el Boulevard Aeropuerto, a 5 kilómetros de la ciudad. En su única entrada había unas columnas que soportaban un techo debajo del cual los pasajeros podían descender de sus autos. Era una construcción rectangular a cuyos lados se ubicaban los mostradores de documentación. En el piso superior se encontraba un restaurante que daba a una terraza semicircular desde donde se podían apreciar los aterrizajes y despegues de los aviones.

En tanto las aeronaves evolucionaban  en tecnología y capacidad de pasajeros, el transporte aéreo empezó a crecer e incluso en 1943 el aeropuerto asumió el carácter de internacional. El edificio original empezaba a ser insuficiente, por lo que en 1949 se inició la ampliación que incluyó  un nuevo edificio terminal (actual terminal 1), su torre de control (en la parte central de la instalación) y el edificio para autoridades de la terminal aérea; fue inaugurado en 1952. Once años más tarde es denominado como “Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México” (AICM).

La industria aérea empezó a producir aviones con capacidad de más de 300 pasajeros, ello demandaba mayor seguridad para el tráfico aéreo por lo que en 1978 se inauguró una nueva torre de control 20 metros más alta que la original. Paralelamente el edificio terminal empezó a ser incómodo y en 1979 se remodeló para dar mayor espacio, comodidad y circulación al pasaje. En ese entonces la terminal contaba con 17 posiciones de contacto (salas de última espera). Esta remodelación se inauguró en agosto y dos meses más tarde un avión DC-10 procedente de Los Ángeles se estrelló en un edificio enfrente de la remodelada terminal. Ver: http://corpmedios.blogspot.com/search?q=western).

Hacia 1994 el cada vez más intenso tráfico aeronáutico y el consecuente movimiento de pasajeros, llevó a dos acciones paralelas: por un lado ampliar el edificio terminal para dar mayor cabida a operaciones internacionales, y por el otro, ordenar la salida del aeropuerto de la aviación privada y los taxis aéreos.

Siete años más tarde se agregaron 8 nuevas posiciones de contacto y en mayo de 2003 se inició la ampliación del AICM, aumentando el andador público a más del doble, construyendo un segundo piso en la misma área, y una nueva sala de pre-espera en la sala B. Al mismo tiempo, ante el fracaso de la construcción de un nuevo aeropuerto en la Zona Federal del Ex Vaso de Texcoco, se inició la construcción de la Terminal 2, con 23 posiciones de contacto, para aumentar la capacidad instalada para atender a 32 millones de pasajeros anuales. La nueva terminal inició operaciones en 2007 y con ella el aeropuerto capitalino incrementó más de 30 por ciento su capacidad de atención a usuarios y pasajeros. 

Después de 5 modificaciones al AICM, entre 1970 y 2004, la terminal 1 cuenta con 33 posiciones de contacto, más 20 posiciones remotas con 11 salas móviles; en tanto la terminal 2 tiene 23 posiciones de contacto y 17 remotas.

Dos épocas: 1940 (I) 1960 (D)
Desde sus inicios y hasta principios de los años 50 el aeropuerto era un espacio aislado de la ciudad. La falta de planos reguladores del crecimiento de la ciudad, aunado, seguramente, a la corrupción, permitieron que el área urbana creciera precisamente hacia el Oriente  y rodeara la zona aeroportuaria tanto del lado del entonces Distrito Federal como del Estado de México, con lo cual se limitó el crecimiento de la superficie del aeropuerto. La forma en que se intentó satisfacer la creciente demanda fue mediante las remodelaciones y ampliaciones someramente descritas en párrafos anteriores.

El continuo incremento del tránsito aéreo y de flujo de pasajeros obligaba, desde mediados de los años 90, a la construcción de un nuevo aeropuerto en el mejor lugar posible. En 2001 el entonces Presidente lanzó una convocatoria para su construcción en la zona federal del ex Vaso de Texcoco. Un levantamiento de ejidatarios que sintieron que se les pagaría muy poco por sus tierras, llevó a la cancelación del proyecto.

Ante esta situación la siguiente administración encargó la preparación de estudios técnicos para que el proyecto de la construcción de un nuevo aeropuerto para la ciudad de México pudiera ser retomado por el siguiente gobierno. El proyecto excluye las tierras que causaron conflictos y fue anunciado el 2 de septiembre de 2014 por el actual Presidente de la República.

La selección del sitio se llevó a cabo con base en estudios técnicos y de factibilidad realizados por Arup, la corporación MITRE, la Organización de Aviación Civil Internacional (ICAO), la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) y el Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México y se determinó en la Zona Federal del Ex-lago de Texcoco a 15 km del centro de la Ciudad de México.

Independientemente de la decisión que tome el gobierno entrante, me parece que la lección de tantos años de “parches” es evitar el crecimiento poblacional y urbano en torno al nuevo aeropuerto a fin de no limitar su crecimiento y sólo permitir instalaciones de apoyo a los viajeros.



lunes, 30 de octubre de 2017

LOS CARICATURISTAS TAMBIÉN TIENEN LO SUYO


La semana pasada comenté lo que implica el trabajo del reportero gráfico dentro de los medios impresos y la importancia de la fotografía como evidencia objetiva de una realidad. En la actualidad no menos importante en la labor informativa de los diarios –y en algunos casos en la televisión- es la presencia de los caricaturistas, quienes ilustran la realidad, especialmente la sociopolítica, acorde a su propio estilo subjetivo, de forma irónicamente amena.

No hay medio impreso que no tenga en sus páginas al menos una caricatura que por sí sola pueda constituir un editorial, una crítica, una sátira o un “yo acuso” expresados con humor. Y es que la caricatura es, justamente, un sinónimo de sátira y humor. Por ello se dice que la risa es la aliada permanente de la caricatura.

A través de la caricatura, su creador se burla de una realidad, de un evento o de una persona, ya que la burla se considera como la proyección externa de una inconformidad interna frente a una realidad observada. Para ello el caricaturista no necesita muchas palabras y basa su crítica en el dibujo, que es mejor comprendido por el lector, independientemente del estrato social en que se desenvuelve.

El término proviene del italiano caricare que significa recargar o exagerar, lo que implica que, a través de sus trazos se aísla y resalta un defecto físico, mental, intelectual, moral, político, social o económico, para magnificarlo y ridiculizarlo.

La caricatura acentúa rasgos, los hace resaltar conservando la semejanza con la persona o hecho a cuestionar. Tratándose de una persona puede alterar la nariz, el vientre, el cabello o una circunstancia particular de su vida. Como dice el Dr. Sergio Fernández, en la introducción del libro “La Caricatura Política” (FCE, 1955): “se trata de llamar la atención, de hacer ver –a veces al pueblo, a la masa- los defectos, mirados con lente de aumento, del osado que se enfrenta a la opinión pública”.

De acuerdo con la doctora Carmen Curcó, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, el surgimiento de la caricatura política se dio en Inglaterra: “En Holanda se realizaban grabados  alegóricos  en  los que aparecían multitudes y se pretendía crear un equivalente visual de una situación política. En Italia el rasgo central de la caricatura era la deformación de la fisonomía. Con la síntesis de estas dos escuelas, en la Inglaterra del siglo XV surge propiamente la caricatura política.”

"La Tiranía", publicada en El Iris
En México, el auge de la caricatura política se ubica hacia el Siglo XIX, poco después de la Independencia. Según Agustín Sánchez González, historiador de humor gráfico, en 1826 el italiano Claudio Linati introdujo la litografía al país, e imprimió el periódico El Iris en el que se integró lo que se considera la primera caricatura política en México titulada “Tiranía”, publicada el 15 de abril de 1826. (http://www.jornada.unam.mx/2006/09/10/sem-agustin.html)

A ella siguieron otras publicaciones basadas en la sátira caricaturesca como: El Gallo Pitagórico (1845), Don Bulle Bulle (1847), El Calavera (1847), El Tío Nonilla (1849-1850), La Pata de Cabra (1856-1865) y casi a finales de siglo El Ahuizote (1874) que fue hecho desaparecer por el presidente Porfirio Díaz por su intolerancia a la crítica.

A lo largo de los años, en nuestro país ha habido cientos de caricaturistas que han participado en diarios y revistas y que han logrado plasmar con humor la crítica social, política y económica, ya sea a través de caricaturizar a los actores relevantes o a través de personajes desarrollados por ellos.

El Charro Matías y Don Gastón Billetes
De estos últimos son famosos los de los ya fallecidos Quezada, Rius y Ochoa. De Abel Quezada: “El Charro Matías” (hombre zalamero que inspiraba lástima en las antesalas de todos los políticos prometedores); “Don Gastón Billetes” (una crítica a los nuevos ricos regiomontanos en los primeros años de la década de los setenta); o “El Tapado” (político que sería el candidato del PRI a la presidencia de la República, que se popularizó en la sucesión presidencial de Adolfo Ruiz Cortines a Adolfo López Mateos, en 1957).

Asimismo es de recordar a Eduardo del Río “Rius” y sus personajes: “Juan Caltzonzin” (un indígena con un alto conocimiento filosófico/político del entorno nacional y mundial); “Don Perpetuo del Rosal” (eterno Presidente Municipal que lo mismo despachaba en la oficina que en la cantina), o Don Plutarco
Don Perpetuo del Rosal y Calzontzin
Iturbide, (el terrateniente dueño de casi todo el pueblo). De igual forma a Francisco Ochoa González y su “Don Concho, un político a la mexicana” con quien narra la anécdota política.

Pero la caricatura política no se ha limitado a los medios impresos. La televisión también les ha dado cabida desde los años cincuenta.

En 1952 surgió en la incipiente televisión mexicana el programa Duelo de Dibujantes Raleigh, en el cual cuatro afamados artistas plasmaban en un instante una realidad. Ellos eran Ernesto García Cabral “El Chango Cabral”, Rafael Freyre “La Ranita”, Ernesto Guasp y Alberto Isaac. El programa fue el primer lugar en rating durante casi cuatro años. Tiempo después surgió otro programa llamado “Puntadas pintadas”, con el mismo García Cabral.

Años después la televisión abrió el espacio a caricaturistas, como el caso de Sergio Iracheta, Paco Calderón y Víctor Manuel Monjaráz “Vic”, o Mario Alberto Garduño “Maral”, quienes realizaban cartones en espacios informativos de las televisoras mexicanas.

La lista de los caricaturistas en México es larga, y a cual  más todos contribuyen a transmitir una realidad logrando que hasta los temas más serios caigan en el ridículo y la burla, motivando a la reflexión por parte de sus lectores. El poder la caricatura radica en la forma en que, con su sencillez logra llegar al fondo de un tema o proyectar la personalidad de un personaje; en una imagen y con pocas palabras puede desestabilizar hasta al más ecuánime.


lunes, 23 de octubre de 2017

LOS REPORTEROS GRÁFICOS Y LA FOTOGRAFÍA DE PRENSA


Luego de los sismos que sacudieron varias ciudades de la República Mexicana el pasado mes de septiembre, empezaron a circular en las redes sociales y en medios impresos y electrónicos fotografías que, eventualmente, se volverán icónicas, es decir, serán la representación visual de una realidad.

Terremotos de 1957 y de 1985
Así como en 1957 y 1985 las fotos icónicas de aquellos sismos fueron la del Ángel de la Independencia destrozado en el piso y la derrumbada fachada del Hotel Regis, respectivamente, en los sismos de este año lo han sido, entre otras, la del soldado llorando al no poder rescatar con vida a una señora y su bebé, la del hombre que en Juchitán, Oaxaca, rescató la Bandera Nacional y la colocó encima de las ruinas de lo que fue el Palacio Municipal, o la de grupos de rescatistas con el brazo alzado y el puño cerrado.

Sea que una imagen la capte un reportero gráfico profesional con una costosa cámara digital o un ciudadano con su teléfono celular, las fotografías son un elemento importante en la prensa escrita, no sólo porque ilustran una realidad, sino porque contribuyen a formar un acervo histórico en un mundo marcado en gran medida por las imágenes.

La fotografía periodística importa porque comunica de forma sencilla (sólo basta con mirarla), sin considerar posiciones sociales, niveles socioeconómicos o situación cultural. Puede ser: sujeta a interpretación dependiendo del contexto y del marco de referencia de cada lector; canal para ofender, e inclusive puede enviar mensajes cifrados. La fotografía periodística puede ser tan objetiva como subjetiva, según la persona que la toma o que la mira.

No obstante, el pie de foto es necesario para dar contexto de la situación, saber quién aparece en ella, en qué circunstancias se dio el hecho y detallar algún aspecto interesante. Una foto puede ser impresionante pero sin una breve explicación puede generar desconcierto o una mala interpretación de la realidad, dependiendo de la subjetividad de quien la mira.

Lo importante, en todo caso, es que el pie de foto corresponda a la imagen para evitar lo que sucedió en esta foto en donde, bajo la del entonces Presidente Díaz Ordaz se lee el pie correspondiente a la foto de un lado: “Se enriquece el zoológico.- En la presente gráfica aparecen algunos de los nuevos ejemplares adquiridos por las autoridades….”

ALGUNOS ANTECEDENTES
Sin la pretensión de escribir la historia del periodismo gráfico, conviene tener algunos antecedentes. Su origen se dio en Alemania, que contaba con numerosas publicaciones ilustradas. La más famosa, el Berliner Illustrirte Zeitung, fundada en 1890, que al inicio de la década de 1920 empezó a contratar fotógrafos; en 1921 se empezó a publicar el Arbeiter Illustrierte Zeitung (AIZ), y en 1923 el Münchner Illustrierte Presse.

Estas y otras publicaciones en donde surgieron los primeros reporteros gráficos, influyeron en la transformación de la prensa ilustrada en Francia, Inglaterra y Estados Unidos. Tales fueron los casos de la revista francesa Vu (marzo 1928 – mayo 1940), creada y dirigida por Lucien Vogel, la revista ilustrada Picture Post de Gran Bretaña (1938 – 1957), fundada por Stefan Lorant, considerada la pionera del fotoperiodismo, o la famosa revista americana Life, adquirida por Henry Luce en 1936 para transformarla de revista humorística en la de las famosas portadas y contenidos fotoperiodísticos.

Con el tiempo, y al reconocer el valor visual, histórico y artístico de las fotografías periodísticas, los reporteros gráficos comenzaron a ganarse el derecho de ser reconocidos, primero con el crédito en la foto y luego con premios locales e internacionales. Asimismo el campo de acción se abrió para las mujeres, quienes también asumen la profesión con valentía y profesionalismo.

No puede ser menos ya que el trabajo del reportero gráfico no es sencillo y, al igual que el del periodista, está sujeto a riesgos. Una foto periodística requiere de visión e intuición y no le viene mal un poco de suerte para estar en el lugar adecuado en el momento en que surge la foto noticia.

Contrario al fotógrafo de revista que tiene el tiempo para encuadrar, buscar la iluminación adecuada, hacer pruebas y realizar lo necesario para lograr fotos de portada, el reportero gráfico tiene que lograrlo al primer disparo. Ello los hace merecedores no sólo al crédito sino al reconocimiento por parte de su gremio.

HISTORIA DETRÁS DE LA HISTORIA
Son cientos las fotografías cuyos autores en México y otros países han sido premiados por distintas organizaciones al reflejar realidades ya sea como consecuencia de guerras o violencia, por desastres naturales, por situaciones sociales, políticas o deportivas o por meros accidentes o situaciones fuera de lo común.

Cada foto tiene una historia detrás de la propia que presenta la imagen y en ella está la visión, osadía y profesionalismo de los reporteros gráficos que al paso del tiempo se convierten en anécdotas y enseñanzas. Ejemplos de ello los siguientes:

  • En julio de 1975, el fotógrafo Stanley J. Forman, del Boston Herald American cubría un incendio en un edificio y subió a un camión de bomberos para lograr la mejor foto del rescate de una joven y una niña atrapadas. Justo cuando un bombero llegaba hasta las chicas, éstas cayeron al vacío, al momento que Forman activaba su cámara.

  • En noviembre de 2014, con motivo del aniversario del peor accidente aéreo en la Ciudad de México, publiqué el testimonio del reportero gráfico Gustavo Camacho quien fue de los primeros civiles (y quizás el primer fotorreportero) en llegar al aeropuerto en donde se acababa de estrellar un avión DC-10. (http://corpmedios.blogspot.mx/2014/11/). Camacho relata cómo salió de casa con zapatos dispares, brincó una reja de 3 metros y se metió a la zona federal del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, para seguir tomando decenas de fotos en medio del desastre.
  • Enrique Metinides, uno de los más reconocidos reporteros gráficos en la llamada “nota roja” (policía), narró durante la presentación del documental “El hombre que vio demasiado”, que en una ocasión tomó la foto del sitio donde un hombre fue asesinado y que, gracias a esa fotografía la policía pudo atrapar a un sospechoso que había presentado testigos de que él no había estado en ese lugar al momento del homicidio; la fotografía revelaba que en efecto, estaba entre los mirones, lo que bastó para que lo detuvieran.
En resumen, la fotografía ha ido abriendo cada vez más el ámbito de la comunicación visual y de la transmisión de información y los reporteros gráficos han ganado un espacio propio que va más allá del crédito al pie de foto, sino al reconocimiento de su trabajo y de los riesgos que corren para lograrlo.
Como asevera Martin Keene, autor del libro “Practica de la Fotografía de Prensa: una Guía para Profesionales”, la fotografía periodística no es sólo una carrera o una profesión, sino una forma de vida en la que los reporteros gráficos tienen asientos de primera fila en la historia contemporánea.