lunes, 26 de noviembre de 2018

AL DIABLO CON LAS INSTITUCIONES



“En una jornada especial del pleno legislativo, en un día martes, sin debates de por medio, los partidos políticos demostraron su poder para torcer normativas creadas para combatir el delito y dieron blindaje a algunos sospechosos para que no se les decomisen sus bienes obtenidos por actos ilícitos.”

Lo anterior es el lead o entrada de una nota publicada el 19 de julio de 2017 en la revista en línea Factum, editada en El Salvador por los periodistas Héctor Silva Ávalos y Orus Villacorta Aguilar, (http://revistafactum.com/los-diputados-suavizan-una-ley-contra-corruptos-y-crimen-organizado/). Se refiere a la contrarreforma a la Ley de Extinción de Dominio, originalmente aprobada en junio de 2014 para favorecer la lucha contra la corrupción.

La nota refiere. “Tres años después, y luego de que la ley terminó tocando a los mismos políticos y a algunos de sus contactos influyentes, los legisladores del FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, GANA (Gran Alianza por la Unidad Nacional), PCN (Partido de Concertación Nacional ) y una diputada de ARENA (Alianza Republicana Nacionalista) decidieron hacer cambios para favorecer a los corruptos”.

En otro caso, el Centro de Investigación Periodística (CIPER) de Chile, publicó en su portal el pasado 22 de enero de este año: “No solo no hay cárcel para los corruptos. Ahora se están salvando incluso de condenas simbólicas como las que
recibieron Jovino Novoa o Giorgio Martelli. Ni siquiera hay sanción social. Para sus pares, los corruptos son «gente como uno»,  esa que a lo más comete «errores», y que son víctimas de algún molesto empleadillo público, empecinado en perseguirlos por ello.”

Se trata de la batalla contra la corrupción en Chile, dada una legislación a modo que había sido promulgada a favor de los corruptos. “Es cierto que desde el principio tenían todo a su favor. Las leyes, redactadas por la propia élite, estaban hechas a su medida. Algunos casos de corrupción, como la colusión, ni siquiera se consideraban delito. La evasión tributaria estaba resguardada por un candado que impedía perseguirla si la autoridad política, a través del Servicio de Impuestos Internos (SII), lo impedía. Los corruptos usaron todas sus armas. Y ganaron.”

El Banco Mundial asevera que la corrupción “comúnmente es definida como el abuso de organismos públicos o privados para beneficios personales” y al referirse a la corrupción política expresa que “involucra a los legisladores… que actúan en su papel de creadores de las reglas y normas mediante las cuales opera una entidad política.”  (http://siteresources.worldbank.org/EXTABOUTUS/Resources/Corruption.pdf)

Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) se refiere a la corrupción política como aquellos “actos en los que los servidores públicos de más alta jerarquía están más preocupados por su 
beneficio personal y su poder que por el desarrollo de la sociedad sobre la que gobiernan.” (Consequences of Corruption at the Sector Level and Implications for Economic Growth and Development,2015). Establece que puede afectar  en temas fundamentales como “la forma en que funcionan las instituciones y quién las controla”.

El portal de la Presidencia de la República Mexicana dice que “La corrupción a gran escala consiste en actos cometidos en los niveles más altos del gobierno que involucran la distorsión de políticas o de funciones centrales del Estado, y que permiten a los líderes beneficiarse a expensas del bien común.” (https://www.gob.mx/sfp/documentos/definicion-de-corrupcion).

Por su lado, el Doctor en Administración Pública Juan José Sánchez González, en el artículo “La corrupción administrativa en México: una aproximación para su estudio” (http://www.redalyc.org/pdf/726/72630717007.pdf)  cita quela corrupción administrativa es identificable y, aunque de existir un sistema de administración para controlarla y sancionar “algunas” prácticas corruptas, es un hecho que los regímenes políticos (partido hegemónico y de alternancia política), han concebido a la corrupción como un incentivo por el hecho de que permite alcanzar el poder.”

El presidente electo de México, desde su primera campaña ha insistido en que él acabará con la corrupción a partir de su propio ejemplo y honestidad. No sé si en algún momento de su vida política haya caído en algún tipo de corrupción económica, especialmente como dirigente estatal del PRI. En ese caso, no habría cometido alguna corrupción económica.

Pero si se habla de corrupción política, el próximo jefe del Poder Ejecutivo no tiene par. Entre otras cosas, se convirtió en Jefe de Gobierno del Distrito Federal violando la Ley Electoral local al no cumplir con el requisito de residencia y, cuando perdió la elección en 2006, instaló un campamento ilegal en Paseo de la Reforma contraviniendo el Bando 13 que él mismo había promovido en el que se prohibían las protestas que afectaran la movilidad vehicular en las principales vías de la Ciudad. 

Numerosos columnistas de diarios en la Ciudad de México recientemente han señalado acciones del próximo presidente que caen en el ámbito de la corrupción política: Las “consultas ciudadanas” sobre decisiones ya tomadas; reducir los sueldos de la democracia en contra de la Ley; sugerir corrupción en la construcción del nuevo aeropuerto sin presentar pruebas de ello, pero ofrecer nuevos contratos a los presuntos empresarios “corruptos”; asignar contratos nuevos sin licitación; atentar contra el medio ambiente para la construcción de un tren sin presentar el plan y la manifestación de impacto ambiental; modificar una ley para que uno de sus colaboradores pueda asumir el cargo….

Como él mismo dice al referirse a los corruptos, no tiene llenadera para violar el artículo 109 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (“La comisión de delitos por parte de cualquier servidor público o particulares que incurran en hechos de corrupción, será sancionada en los términos de la legislación penal aplicable.”)

Es interesante recordar que al desconocer el resultado electoral de 2006  y su ratificación por parte del Tribunal, López Obrador declaró en un mitin de protesta: “Se fracturó el orden constitucional, ya que los magistrados se negaron a transparentar la elección para someterse a una minoría privilegiada que ha tomado las instituciones y las mantiene secuestradas para su propio beneficio. Ese atentado a la legalidad constitucional y a la vida democrática, obliga a reasumir el ejercicio de la soberanía popular y abolir de una vez y para siempre el régimen de corrupción y privilegios que impera en el país. Por eso, aunque no les guste a mis adversarios, ¡al diablo con sus instituciones!

Ahí la lleva.

lunes, 19 de noviembre de 2018

PARA DOCUMENTAR EL PESIMISMO



El 14 de septiembre de 2010, la mayoría de los medios de comunicación de todo el país dieron a conocer que el piloto de una aerolínea comercial que recién había iniciado vuelos a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, en lugar de aterrizar en el aeropuerto “Ángel Albino Corzo”, lo había hecho en el de Terán, a 30 kilómetros de distancia. El avión tocó tierra a las 22:00 horas, en medio de una neblina. (https://www.youtube.com/watch?v=FUKHoCVsiAA)

Los pasajeros se sorprendieron al ver el avión rodeado de soldados y vehículos militares, de lo más natural dado que esa terminal aérea es una base militar. Mientras los soldados se llevaron al piloto para interrogarlo, los pasajeros permanecieron a bordo. Ya de regreso, después de 45 minutos, el comandante del vuelo sólo expresó “me equivoqué de aeropuerto” sin explicar cómo cometió el error. Más tarde sólo declaró a los medios: “Me equivoqué”.

El aeropuerto de Terán, fue inaugurado en 1957 aun cuando representaba diversos riesgos para los usuarios como la interferencia de aves, su ubicación geográfica y su incapacidad para operar en horarios nocturnos. Tras diversos accidentes a lo largo de poco más de 20 años se cerró a las operaciones civiles y quedó al servicio de las fuerzas armadas.

El aeropuerto Ángel Albino Corzo fue inaugurado en 2006, pero tiene su antecedente en el aeropuerto Llano de San Juan (ALSJ), de alta peligrosidad, construido por un capricho presidencial en contra de la opinión de expertos, inaugurado en 1980.

En una entrevista a un entonces ex funcionario de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) publicada en febrero de 1983 en la revista Proceso, el entrevistado,  Juan Gutiérrez, encargado de proyectos y planificación de ASA, comentó sobre la lacónica orden del exsecretario de Comunicaciones y Transportes, Emilio Mújica Montoya, ante la pregunta de qué se iba a hacer con esa terminal aérea, dada su peligrosidad: “¡Que se termine!”. Y no hubo consulta nacional.

La obra, que incluyó la construcción de un edificio terminal, provocó la reacción en contra de casi todos los sectores aeronáuticos del país, incluyendo al Colegio de Pilotos Aviadores, la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA) y la de un gran número de pilotos comerciales de las aerolíneas nacionales que operaban en ese entonces.

El ALSJ contaba con condiciones de neblina y vientos adversos que imposibilitaban la aviación comercial. Se hicieron varias inversiones para contrarrestarlas (radio ayudas y una segunda pista, entre otras) pero no fueron suficientes por lo que a finales de la década de los 90 se tuvo que recurrir de manera provisional al antiguo Aeropuerto de Terán para realizar las operaciones.

Avión caído al despegar del Aeropuerto de Terán (1990)
Expertos en el tema expresaron en su momento que el emplazamiento del aeropuerto de Terán no era adecuado debido a elevaciones montañosas cercanas al frente y a un lado; y la situación del Aeropuerto Llano San Juan no era la mejor, ya que su única pista terminaba casi en una gran depresión que, aunado a la constante niebla, hacían de la aviación una actividad muy peligrosa, amén de la pérdidas económicas producto de las constantes cancelaciones de los servicios aéreos.

Por todo lo anterior, se decidió construir el tercer y definitivo aeropuerto para Tuxtla Gutiérrez: el Ángel Albino Corzo.

Dados estos antecedentes es de preocupar el resultado de la “consulta ciudadana” al “pueblo sabio” sobre el sitio para la construcción  del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México

Se ha publicado en diversas ocasiones que en octubre del año 2000, el Centro para el Desarrollo de Sistemas Avanzados de Aviación de la Corporación MITRE, institución estadounidense de investigación y desarrollo sin fines de lucro, presentó los resultados de un análisis detallado de cuatro sitios potenciales de desarrollo aeroportuario futuro para la Ciudad de México. (https://lopezobrador.org.mx/wp-content/uploads/2018/08/MTR-00W00000901-El-Futuro-Aeroportuario-de-LA-Ciudad-de-M%C3%A9xico-Estudios-de-Factibilidad-T%C3%A9cnica.pdf).

El enfoque del análisis fue el de factibilidad técnica aeronáutica en áreas disponibles, y consideró materias tales como: demanda operacional, estudios ecológicos por expertos prominentes externos a MITRE, y la problemática general de localización, pero advierte que “las autoridades que tomen la decisión necesitan considerar vastas cantidades de información que van más allá de este análisis, tales como financiamiento, desarrollo urbano y social, retroalimentación de las aerolíneas y la opinión de diversos usuarios.” (Lo cual no fue parte de la famosa “consulta” al “pueblo sabio”).

Al referirse al proyecto en Santa Lucía, el estudio de MITRE expresa: “Otra preocupación secundaria es que los mínimos de aproximación del nuevo aeropuerto tenderían a ser restrictivos. Esto quiere decir que cuando la visibilidad se reduzca lo suficiente, la capacidad del aeropuerto de dos pistas disminuiría en un 50 por ciento. No se conoce suficientemente bien la meteorología de la zona. En Santa Lucia (en donde se conoce bien la visibilidad), la niebla baja es algo que ocurre comúnmente. Por último, otro problema es que algunas rutas de aproximación al sitio Hidalgo pasarían sobre la zona arqueológica de Teotihuacán, por lo que el ruido de las aeronaves así como la molestia visual podrían causar problemas.”

Si a ello y, considerando la experiencia de Tuxtla Gutiérrez, se agrega que el Grupo Riobóo ha sido muy cuestionado por su poca experiencia en la construcción de aeropuertos (salvo Supervisión, diseño y gerencia de proyectos de varias terminales aéreas... adicionalmente se han supervisado aproximadamente 15 aeropuertos en cuanto a diseños estructurales y ampliaciones.” según el portal del propio grupo), además de manipular información, el resultado puede ser muy malo no sólo para la industria aeronáutica nacional, sino para el país.

Los vuelos que lleguen al aeropuerto de Santa Lucía deberán prevenir a sus pasajeros de no espantarse si al aterrizar ven a su lado vehículos y aviones militares, suponiendo que los pilotos no hayan cometido el error de aterrizar en el aeropuerto equivocado.

lunes, 12 de noviembre de 2018

LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN LAS RP



Hace cuatro años, en abril de 2014 escribí en este blog sobre el empleo de la inteligencia artificial para la redacción de notas periodísticas. (https://corpmedios.blogspot.com/search?q=ROBOT). Entre otras cosas, apunté que el empleo de algoritmos diseñados con el apoyo de expertos podría generar interesantes cruces de información entre las características de un producto o servicio, el perfil de las audiencias que se pretende impactar,  el o los mejores momentos para enviar el mensaje y a través de qué canales en cada caso.

Mencioné que un robot publirrelacionista podría determinar e interrelacionar datos que ayudarían a desarrollar mejores estrategias y que aunque es difícil que desaparezcan los buenos publirrelacionistas, la inteligencia artificial ayudaría a desarrollar más creatividad y a realizar análisis más profundos y serios antes de redactar una propuesta.

El pasado mes de mayo, el Chartered Institute of Public Relations (CIPR), organismo que agrupa a poco más de 10 mil profesionales de las relaciones públicas, publicó un estudio global que desarrolló Jean Valin para intentar definir las capacidades en el ejercicio de esta profesión. (https://www.cipr.co.uk/sites/default/files/11497_CIPR_AIinPR_A4_v7.pdf)

El estudio, denominado “Humans still needed. An analysis of skills and tools in public relations” parte de la pregunta: ¿Cuánto de lo que hoy se hace en relaciones públicas ya ha sido o será reemplazado por la tecnología y, específicamente por la inteligencia artificial (IA)? Básicamente se busca determinar cuánta IA ya involucra a las relaciones públicas y qué tan rápido ha evolucionado.

Para su realización se ponderó una serie de destrezas y habilidades requeridas
para la práctica de esta profesión, establecidas en el Corpus de Conocimiento de la Alianza Global para las Relaciones Públicas y Comunicación (GBOK por sus siglas en inglés). Luego se organizó el análisis en tres categorías:
  • Habilidades que no requieren tecnología o IA.
  • Habilidades que podrían tener algún apoyo de la tecnología o de la IA.
  • Habilidades en donde la tecnología y la IA ya están en acción


De 52 habilidades en el GBOK, el 32% se consideró que no tienen ni requieren de soporte técnico dado que los rasgos humanos fundamentales como la empatía, la confianza, el humor y la construcción de relaciones no se pueden automatizar, y habilidades como: flexibilidad con cambios constantes, tutoría, familiaridad con las teorías y su aplicación, pensamiento estratégico y consideraciones éticas es poco probable que sean superadas por la inteligencia artificial. 

Puede haber herramientas que informen nuestras decisiones ahora y, en el futuro, pero predominantemente, éstas seguirán siendo del dominio humano.

Otras 14 habilidades pueden tener al menos algún apoyo indirecto de la tecnología y de alguna forma de Inteligencia Artificial. Fuera de las habilidades intelectuales como la escucha crítica, otras como implementar una campaña pueden tener más puntos de apoyo en la automatización. 

El 27 por ciento de estas habilidades se benefician del apoyo de la IA para desarrollar análisis a profundidad aunque la intervención humana seguirá dominando sobre la tecnología, gracias a las habilidades de pensamiento crítico que difícilmente pueden ser impactadas por la tecnología.

El 41 por ciento restante emplea alguna forma de IA para simplificar procesos, monitorear y analizar medios, analizar datos, producir materiales audiovisuales, o para crear y administrar contenido con tecnología automatizada y predictiva, identificar tendencias, rastrear problemas y generar informes y presentaciones. “En cinco años, vemos que este tipo de tareas se automatizan completamente o aplicarán un alto grado de IA”, se expresa en el GBOK.

En la actualidad algunas agencias noticiosas emplean la inteligencia artificial en sus labores: la agencia estatal de noticias de china, Xinhua, acaba de presentar al nuevo miembro de su equipo, un conductor de noticiarios con inteligencia
Qiu Hao
artificial llamado Qiu Hao, que puede trabajar sin descanso todos los días del año; por su parte la agencia AP emplea la plataforma Wordsmith para generar perspectivas automatizadas convirtiendo datos en una narrativa escrita con lenguaje sencillo
(https://automatedinsights.com/customer-stories/associated-press/)

De igual manera algunas agencias de relaciones públicas ya emplean la inteligencia artificial para llevar a cabo sus tareas. Algunas de las herramientas de IA que ya son de uso común son, por ejemplo:

  • AirPR, Inc., plataforma de análisis de la web y de redes sociales enfocada a publicidad, mercadotecnia y relaciones públicas que rastrea la actividad de los medios y provee información útil para los esfuerzos de relaciones públicas.
  • HootSuite, plataforma web y móvil (iPadiPhoneiPod TouchBlackBerry y Android) para gestionar redes sociales por parte de personas u organizaciones.
  • Trendkite, Inc., software que ayuda a medir y analizar el impacto de los esfuerzos de relaciones públicas  a través de diferentes canales con el menor esfuerzo.


El estudio refiere entre sus conclusiones las siguientes:

  • Es en el campo de la relación con las redes sociales en donde las relaciones públicas requieren del apoyo de la inteligencia artificial.
  • La inteligencia artificial puede ser increíblemente útil, pero si se emplea sin la conciencia humana, puede tener malos resultados. Se requiere del hombre para pensar creativamente para diseñar estrategias innovadoras. 
  • De igual forma la intervención del hombre por cuestión de sensibilidad, inteligencia emocional, buen juicio y ejercicio ético, siempre será necesaria.
  • Tenemos que ser conscientes de la IA y sus posibles escollos y peculiaridades en nuestra profesión. Se requiere de mayor experiencia en el empleo de la inteligencia artificial y hacer revisiones críticas para conocer mejor sus limitaciones y aprender a usarlas de mejor manera.
Finalmente, hay que tener siempre presente que  la ética seguirá siendo el diferenciador dominante en la práctica profesional de las relaciones públicas.


lunes, 5 de noviembre de 2018

LAS BENDITAS REDES SOCIALES


A lo largo de su vida política y particularmente desde que era Jefe de Gobierno del Distrito Federal, el actual presidente electo ha sido un artista en lo que se refiere al manejo de la comunicación. Ya sea para fijar agenda mediática, eludir preguntas incómodas o salir de situaciones políticas controvertidas, la mayoría de las veces logra sus objetivos de comunicación, bien desviando el tema, respondiendo de forma insolente o responsabilizando a otros, generalmente sin fundamentos.

Con esa habilidad ha podido enfrentar situaciones como los casos de sus cercanos colaboradores René Bejarano y Gustavo Ponce, ambos video grabados,
uno recibiendo fajos de dólares (con todo y ligas) y el otro apostando en un casino de Las Vegas. En su momento, el entonces Jefe de Gobierno dijo en entrevista que el ex presidente Salinas, la derecha y otros grupos de poder que lo querían destruir, estaban detrás de dichos videos, como parte de una campaña en su contra, "Son partidos políticos y son grupos, son verdaderas mafias y hay una parte también que tiene que ver con diferencias de tipo político.”

Algo similar sucedió el año pasado, cuando Eva Cadena, diputada del movimiento encabezado por el presidente electo, también fue grabada en video recibiendo una fuerte cantidad de dinero para supuestamente entregarlo al movimiento. En entrevista, el entonces candidato expresó; “Es una pena, la señora Eva Cadena está siendo utilizada por Yunes Linares y por la mafia del poder que encabeza Salinas."

Si en un principio uno de sus canales de comunicación favorito había sido las conferencias de prensa y su participación en mítines, recientemente el presidente electo ha hecho cada vez más uso de las redes sociales como Tuiter y de los videos en
Youtube y/o en Facebook. Ello le ha permitido tener un ambiente más controlado (con la ventaja, inclusive, de poder editar) y ubicarse en locaciones que de manera subliminal o abierta, por su decoración, color de fondo o colocación de su cuerpo, refuerzan y amplían su mensaje.

Al parecer el político se ha percatado que los canales tradicionales de comunicación ya no resultan tan efectivos para enviar mensajes que influyan en medios y opinión pública ante la masiva participación de personas de todos niveles socioeconómicos en las redes sociales. Cuando en 1917 Edward Bernays creó su teoría de la propaganda y las relaciones públicas, los medios de comunicación, fundamentalmente impresos, eran pocos y la información fluía a través de periodistas; hoy, el ecosistema mediático no tiene límites y los generadores de contenidos -noticiosos o no- y los receptores de la comunicación, son todo tipo de individuos que disponen de las redes sociales en cualquier lugar y a todo hora.

Una estrategia de mensajes en redes sociales implica mapear los espacios en los medios digitales para identificar patrones de seguimiento y de difusión de contenidos a fin de evaluar la forma en que las audiencias participan y responden a los mensajes en las redes sociales. Ello permite generar tácticas a la medida para garantizar que los mensajes lleguen y se multipliquen.
La clave para que los mensajes logren mayores alcances está directamente vinculada con la participación de los usuarios de las redes. Una vez que un mensaje se convierte en tendencia, impacta en influenciadores y comienza a repercutir en los medios tradicionales y en analistas y columnistas.

Alicia Wanless,  Directora de Estrategia del Centro de Investigación Dinámica basado en Londres, explica: “Una nota o comentario (real o falso) en las redes sociales tiene una vida útil total de treinta horas. Si esto se combina con el hecho de que el 60 por ciento de las personas comparten contenido sin leerlo, es fácil ver por qué los memes, filtraciones y declaraciones controvertidas dominan nuestros encabezados.”

Pone como ejemplo la campaña presidencial en los Estados Unidos: “Además compartir contenidos durante la elección de 2016, más del 77 por ciento de páginas de tendencia derechista en Facebook transmitieron comentarios y posts de personas no periodistas, en tanto las contrapartes de la extrema izquierda a menudo no lo permitieron. El proceso de insertar contenidos altamente controvertidos en cámaras de resonancia creó una cantidad masiva de actividad.” Donald Trump empleó –y lo sigue haciendo- las redes sociales no sólo para ganar la presidencia de su país, sino para seguir enviando los mensajes que convienen a su presidencia.”

Se diría que una de las claves en la efectividad de la comunicación en redes del presidente electo ha sido el diseño de una estrategia mapeando los espacios en los medios digitales para identificar patrones de seguimiento y de difusión de contenidos.

Sin embargo en el uso de las redes sociales por parte del entonces candidato sólo hubo mensajes que respondían a las inquietudes de cambio de millones de mexicanos, especialmente jóvenes, y que evidenciaban las debilidades de los otros candidatos. Esos mensajes se multiplicaban por millones a través de todo el país, en ocasiones motivados por el propio candidato.

Por ejemplo, en el mes de abril expresó en un video en su cuenta de Facebook: “Ayúdenme sin insultos, con alegría que vamos a ganar, a contrarrestar esta campaña, toda esta guerra sucia  y terminar de desenmascarar a estos corruptos, que queden desnudos, porque no tienen ética, no tienen moral.”

Refiriéndose a otros candidatos, en otro video expresó. “Imagínense que (Anaya) aspira a ser presidente de México, nuestro país no merece eso, es mucho nuestro pueblo para tan poca persona, a Meade que es también lamentable su caso, es una tapadera de toda esta mafia de poder.”

Ya como presidente electo su presencia en redes sociales sigue basándose en mensajes sobre el cambio de régimen y justificando las acciones que empieza a tomar en preparación para cuando rinda protesta en el Congreso de la Unión (si es que no ordena que el evento se realice en algún otro sitio, contraviniendo lo establecido en el Artículo 87 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos).

Sin embargo, sus mensajes siguen siendo los de un candidato y un líder opositor, dejando atrás sus primeros mensajes de conciliación; empieza a manifestar cuál será su estilo de gobierno pero omite  que ahora ya es un presidente electo del que se esperaría expresiones dignas de tal carácter.

Lo mismo ha expresado mensajes de refuerzo a su triunfo: "Serénense, tranquilícense, ya se llevó a cabo un cambio en el país.”, “Yo traigo un mandato de los mexicanos, quieren los mexicanos que se acabe, que se destierre la corrupción, la impunidad, y me canso ganso, vamos a acabar con la corrupción", o “Vendrán más consultas; váyanse acostumbrando”.

Sólo queda esperar que su primer informe presidencial no sea video grabado en su cuenta de Facebook.

martes, 30 de octubre de 2018

LA COMUNICACIÓN PRESIDENCIAL



Un asunto que terminó denominándose “La controversia (o el escándalo) Whitewater fue revelado por el New York Times. El diario reportó que Bill y Hillary Clinton habían invertido y perdido dinero en la Whitewater Development Corporation, pero que la operación afectó los intereses de una financiera de préstamos y ahorros Guaranty Savings.
Un memorando dirigido al Presidente Clinton el 24 de marzo de 1994, titulado “Puntos clave sobre la conferencia de prensa Whitewater”, hacia varias recomendaciones para cualquier comparecencia, especialmente ante los medios.
La primera, “derivar el tema Whitewater hacia el tema de gobernar”, pero como inevitablemente habría muchas preguntas sobre la citada corporación, además de formular preguntas esperadas y respuestas sugeridas, recomendaba algunos mensajes clave:
  • Tú y Hillary no han hecho nada indebido.
  • Defiende a Hillary destacando su ética y sus logros como abogada y en trabajo social.
  • Total cooperación con el Congreso y con el Consejero Independiente que solicitaste.

 El mismo New York Times comentó después que la exposición de Clinton fue "abierta, franca, pero sobre todo imperturbable...el mensaje real era su actitud y su porte. El tono confiable y su relajada expresión corporal...inmediatamente atrajo críticas aprobatorias.”

En su Diccionario de Retórica y Poética, Helena Beristain Retama, Investigadora Emérita del Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM. (1927-2013), refiere que “la interrogación o pregunta retórica es una figura de pensamiento por la que el emisor finge preguntar al receptor, consultándolo y dando por hecho que hallará en él coincidencia de criterio; en realidad no espera respuesta y sirve para reafirmar lo que se dice.”


Este mecanismo retórico fue empleado por George W. Bush en sus discursos sobre Irak, luego del ataque a las torres gemelas en 2001, para enviar mensajes que fueran creíbles y convincentes que motivaran a los norteamericanos a estar de acuerdo con él para iniciar un ataque. 

Por ejemplo, refiriéndose a Saddam Hussein preguntaba: ¿tiene algún sentido para el mundo que esperemos a confrontarlo mientras él se vuelve más fuerte y desarrolla armas aún más peligrosas?

Como es sabido, Bush persuadió a casi todo el mundo de que Hussein poseía armas de destrucción masiva.

Cuando Barak Obama llegó a la mitad de su primer mandato, a través de una entrevista para CBS hizo una reflexión pública sobre lo que hasta ese momento consideraba su más grande error: la comunicación con los ciudadanos. “La naturaleza del despacho es también comunicar al pueblo todo aquello que le de un sentido de unidad y optimismo, especialmente en épocas difíciles”, comentó. Obama empezó a hacer las cosas de manera diferente, lo que contribuyó a que ganara la reelección.

Tres casos en los que la comunicación presidencial logró convencer a las audiencias para alcanzar objetivos determinados. Hubo planificación, mensajes estructurados acorde con las audiencias, convicción en la voz, sensibilidad y comunicación no verbal (corporal) positiva; todo ello unido para convencer.

Estamos a pocos días de que finalice un gobierno que, entre otras cosas, se caracterizó por un excesivo gasto en publicidad y promoción, pero una mala comunicación personal y directa con los públicos, además de convertirse en referente negativo en las redes sociales debido a las frecuentes expresiones erróneas o fuera de lugar del presidente y su equipo. 

El primer año de gobierno la comunicación sólo se centró en enfatizar las reformas estructurales a través de campañas de mercadotecnia. A partir de 2014 empezaron los problemas de comunicación: primero con la ejecución de 22 personas dentro de una bodega en Tlatlaya en junio, a lo que el presidente se refirió hasta septiembre en respuesta a un reportero de The Associated Press en Nueva York: “La Procuraduría General de la República está ahondando en la investigación y será la instancia que dé respuesta a este tema”.
Luego vino el conocido y aún vigente caso de Ayotzinapa acaecido el 26 de septiembre.
El presidente guardó silencio y la noche del 28 el presidente canceló una gira que tenía en el Estado de Guerrero “por cuestiones de clima (meteorológico)” en tanto el de violencia crecía. Hasta el 1 de octubre Peña hizo una primera declaración en respuesta a pregunta de un reportero: "Es muy claro que el Gobierno federal no puede sustituir las responsabilidades que tienen los propios gobiernos estatales", y un mes después hizo una visita al Estado de Guerrero de donde salió la tendencia en redes de “#yasupérenlo”.


Luego vinieron otros temas que se convirtieron en crisis de comunicación para el gobierno. Por citar algunos:
  • El departamento de lujo de la Primea Dama en Miami cuyos impuestos eran pagados por el dueño de una de las competidoras por los contratos del gobierno para desarrollar los puertos marítimos de México. El presidente lo justificó como un evento aislado dado que su esposa es amiga del dueño de la empresa y no podía ir personalmente a hacerlo. Olvidó que los pagos de todo tipo ya se pueden hacer por internet.
  • El plagio en la tesis profesional del presidente, lo que el vocero presidencial calificó como "errores de estilo".
  • La casa blanca de la Primera Dama, tema en el que el presidente envió a su esposa a dar la cara con un mensaje poco creíble además de “regañar” a la ciudadanía.
  • La visita del candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, criticado por subestimar el resentimiento social y no exigir una disculpa pública por las expresiones xenófobas del candidato americano hacia el pueblo de México.
  • El silencio de la transición tersa, que sólo ha comunicado debilidad y cero defensa a los logros alcanzados en su sexenio.
En comunicación, el sexenio que termina careció de sensibilidad. Al parecer no había planeación estratégica de la comunicación; en muchas ocasiones se olvidó el contexto social dentro del que se hacían declaraciones o se lanzaban campañas; no había claridad en muchos mensajes y no se consideraban las posibles preguntas de los medios ni las repercusiones de ciertas declaraciones; muchos mensajes no eran creíbles ni convincentes; no se  alcanzaba a transmitir optimismo ante las crisis que se enfrentaron y parece que hubo poca reflexión sobre lo que se estaba haciendo mal.

Mucho tiene que reflexionar el próximo presidente sobre su estilo de comunicación (que debe ser diferente al del líder de un partido), y la congruencia entre sus mensajes y los de sus colaboradores y su actuar en el ejercicio de sus funciones.


lunes, 22 de octubre de 2018

AEROPUERTO Y POPULISMO


Mientras más se acercan los días para la “consulta” ciudadana sobre la ubicación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, son cada vez más los cuestionamientos y críticas que se publican en diferentes medios, especialmente por parte de columnistas y articulistas.

Los comentarios son de todo tipo, pero coinciden en que se trata de un dudoso ejercicio de democracia directa. Por ejemplo, el 10 de octubre, Ricardo Rocha
escribió en El Universal: “La consulta sobre el nuevo aeropuerto será la primera prueba de fuego para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que en los hechos ya ha comenzado. Lo marcará como un hombre de Estado o como un populista”; días después, el 18 de octubre, Pascal Beltrán del Río escribió en Excélsior: “…para decidir la suerte del nuevo aeropuerto, uno tiene que concluir que hicieron a un lado los más elementales rasgos de la democracia participativa.”

Al revisar medios de comunicación y alguna bibliografía para documentar este tema, dado lo que es evidente que se trata de una simulación para justificar una decisión autoritaria y populista, encontré un libro que me llamó la atención: “Dictadura en América Latina; Nuevas Aproximaciones Teóricas y Conceptuales” (Centro de Investigación en Ciencias Sociales y Estudios Regionales / Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Cuernavaca, 2017).

Se trata de un estudio realizado por la maestra en Sociología Histórica y Política
María Victoria Crespo, Profesora Investigadora de tiempo completo de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, de origen argentino, cuyos padres vivieron la dictadura de Rafael Videla en 1976, lo que generó su inquietud por el tema de las dictaduras en Latinoamérica.

Dentro del capítulo de Democracia y Dictadura, la doctora Crespo comenta que los populismos contemporáneos “Fundaron su legitimidad en una alternativa política frente a los partidos históricos” y que varios de los regímenes populistas introdujeron “nuevos mecanismos constitucionales de ‘democracia directa’, tales como la ‘consulta popular’ y la ‘revocatoria de mandato´; agrega que “la legitimidad de estos regímenes derivó de la identificación del pueblo, constituido políticamente a partir de una situación de exclusión política, social y cultural, con el líder o la lideresa presidencial.”

Luego refiere que, fundados en sus mayorías democráticas, “los presidencialismos populistas han deteriorado la separación de poderes, obteniendo efectivamente la mayoría en el congreso, y cooptando a los jueces. En este sentido es que se producen yuxtaposiciones con formas autoritarias e inclusive dictatoriales.”

 Más adelante, la autora refiere que la dinámica de inclusión/exclusión política y social es el motor del populismo y comenta que “en estos regímenes la dimensión económica y la política son entremezcladas y frecuentemente confundidas. Un aumento del ingreso real, ya sea vía subsidios o mejores condiciones económicas momentáneas en las clases populares no significó necesariamente mayor autonomía política (al contrario, por lo general genera más dependencia del Estado, lo que es explotado políticamente por el partido en el poder), y viceversa, una mayor visibilidad discursiva y política de los sectores anteriormente excluidos, no implica un mejor posicionamiento económico y social en el mediano y largo plazo.“

Refiere que en un régimen populista “la democracia es entendida como la expresión mayoritaria del ‘pueblo real’, unido simbólicamente por nociones de ‘unidad total’ y ‘homogeneidad’, y articulado por una idea de justicia, equidad o un líder que encarna estas ideas.”

Los siguientes párrafos son textuales de su libro: “La política cotidiana en el populismo se transforma en una aclamación permanente del líder a través de diversas formas de expresión pública: marchas, discursos, actos convocados por el líder. El modelo populista también admite manifestaciones autoritarias del poder político, por lo general provenientes del poder ejecutivo. El o la presidenta tienen la capacidad política, basándose en su legitimidad mayoritaria, de sobrepasar los límites constitucionales de la separación de poderes, a través de súper-mayorías en el Congreso y nombrando o cooptando jueces ‘amistosos’.

“Otro exceso autoritario del populismo es el desdibujamiento de la separación de poderes por medios políticos y la centralidad del poder ejecutivo con tendencias mesiánicas. La principal justificación ideológica detrás de esta práctica es que el ejecutivo debe ser más fuerte que los poderes fácticos tales como los medios de comunicación, el capital financiero internacional, los holdings privados, y, a su vez, que la oposición política, para poder llevar adelante su proyecto “revolucionario” –el “giro revolucionario” indica el momento más fuerte del régimen populista, antes de entrar en su ciclo de decadencia. Por otra parte, el “giro autoritario” de los regímenes populistas contemporáneos, por lo general se hace más evidente en la medida en que comienzan a desgastarse y a entrar en crisis, momento en que se exponen los aspectos coercitivos y violentos de estos regímenes.

“En realidad la dictadura u otras amenazas autoritarias, lejos de clausurarse, son siempre una posibilidad sobre todo bajo el esquema presidencial que domina los gobiernos latinoamericanos.

“Soy consciente de que es muy polémico hablar de dictadura en la América Latina contemporánea. Sin embargo, argumento que estamos frente a un fenómeno nuevo en el que algunas democracias latinoamericanas admiten formas o manifestaciones fragmentarias, zonificadas, discontinuas y solapadas de autoritarismo e inclusive de la dictadura.

“A diferencia de los regímenes dictatoriales oligárquicos o del estado burocrático-autoritario, no hay violencia o represión masiva; los poderes púbicos continúan funcionando, las elecciones se continúan celebrando. Pero hay zonas, espacios, esferas, agujeros donde la clandestinidad, la violencia, la opresión, la vigilancia, el control, así como la ausencia del estado de derecho, de controles judiciales y de mecanismos de rendición de cuentas dominan. Y en los que la normalidad y la excepción, la democracia y la dictadura, el Estado funcional y el Estado fallido, coexisten.”

Luego de leer este estudio reafirmo mi convicción de que más de 30 millones de
esperanzados mexicanos, incluyendo una gran cantidad de jóvenes con formación universitaria, votaron, con la fe en un cambio que es necesario, por una opción que, en efecto, transformará al país pero no en lo que se espera del ahora presidente electo. Espero estar equivocado por el bien de esos electores y del resto del país.